Qué hacer si te han robado dinero de tu cuenta del banco

Cada vez es más frecuente que alguien nos cuente que ha accedido a su banca electrónica y le faltaba dinero bien por haber sido transferido sin su conocimiento o bien por haber realizado una compra online que en realidad él mismo no había efectuado.

Este tipo de delitos cada vez son más frecuentes y es de vital importancia que actúes rápidamente cuando detectas una anomalía de este tipo en tus movimientos bancarios.

Cómo identificar un mensaje fraudulento

Es muy probable que antes de detectar que te han sustraído dinero de la cuenta hayas recibido algún tipo de mensaje o aviso sospechoso. A continuación, te dejamos unos consejos que te pueden servir para darte cuenta de que estás siendo víctima de fraude:

  • Tu banco nunca te pedirá por correo electrónico ni por mensaje de texto que facilites tus datos de acceso a la banca electrónica ni que proporciones los datos de tus tarjetas de crédito.
  • Si observas que tiene archivos adjuntos desconfía. Probablemente se trate de un archivo que oculta un virus informático (malware o programa malicioso).
  • Comprueba la dirección del remitente, pero ten en cuenta que los ciberdelincuentes ocultan su dirección real a través de una falsa.
  • Hay que tener mucho cuidado con los mensajes que contengan enlaces. Revísalos antes de hacer click pasando el cursor por encima del enlace para ver cuál es el verdadero. Esta técnica se denomina web spoofing, y su objetivo es dirigir a las víctimas a una página falsa que simula ser la web legítima para obtener sus credenciales.

Qué debo hacer si detecto actividad inusual

Te damos unos pequeños consejos que te serán de utilidad:

  • No facilites nunca la información que te soliciten ni ninguna otra.
  • No pinches en los enlaces que te mandan ni descargues ningún archivo adjunto.
  • Márcalo como “no deseado” y bloquea al remitente para evitar que pueda volver a mandarte mensajes en un futuro.
  • Se aconseja informar al banco para que pueda advertir al resto de clientes

Me han robado dinero de mi cuenta bancaria: ¿qué hago ahora?

Si observas que te falta dinero en tu cuenta debido a unas operaciones que tú no has realizado, comunícalo inmediatamente a tu entidad bancaria para que bloquee la operación y revierta el problema en la medida de lo posible.

Cambia cuanto antes tu contraseña de acceso a la banca electrónica e interpón una denuncia ante la Policía, Guardia Civil o en el mismo juzgado.

Hay ocasiones en las que el banco no puede revertir la operación y te dirá que no te devuelve el importe sustraído porque no has tenido el suficiente cuidado.

Si esto sucede, contacta con un Abogado especializado en estos asuntos para que te asesore al respecto e interponga demanda frente al banco, si procede, solicitando la devolución del dinero.

Responsabilidad del cliente

No puede recaer en el consumidor toda la responsabilidad cuando sucede un hecho como este, puesto que quien disfruta de los beneficios económicos de ese instrumento de pago y carga comisiones a los establecimientos por la utilización del mismo es el banco, y todo ello sin dejar muchas veces otra alternativa al consumidor que operar a través de la banca electrónica.

El mismo banco es el responsable de que el sistema informático que emplea para la utilización de los medios de pago que pone a disposición del cliente sea seguro.

Además, la extracción de dinero por medios mecánicos le evita afrontar los gastos de contratación de personas que se dediquen al cumplimiento de una de las principales obligaciones de la entidad bancaria, como es la de restituir el dinero depositado por sus clientes, en cumplimiento de lo dispuesto en los artículos 1.766 y concordantes del Código Civil:

“El depositario está obligado a guardar la cosa y restituirla, cuando le sea pedida, al depositante, o a sus causahabientes, o a la persona que hubiese sido designada en el contrato.(…)”

Así, el art. 1.766 advierte:

“El depositario no puede servirse de la cosa depositada sin permiso expreso del depositante.

En caso contrario, responderá de los daños y perjuicios.”

Esta situación únicamente cede en caso de negligencia grave, contrastada y clara del titular de los servicios bancarios, cuando sea el mismo usuario quien haya propiciado una disposición fraudulenta de sus fondos, es decir, que haya sido totalmente descuidado.

Pero cuando no conste una conducta que pueda calificarse como grave negligencia cometida por el titular de la tarjeta, no cabrá imputarle la responsabilidad por la utilización fraudulenta que terceros hayan hecho del instrumento de pago.

De ello será siempre responsable quien realmente se beneficia económicamente de la utilización de estos medios técnicos, que es la entidad bancaria.

Para examinar tu caso concreto y valorar la viabilidad del mismo, ponte en contacto con un experto en la materia que te asesore debidamente para poder recuperar lo que es tuyo.